¿Es común la disfunción eréctil en relaciones swinger?

¿Es común la disfunción eréctil en relaciones swinger?

Si estás aquí porque has tenido problemas de disfunción eréctil durante tus relaciones swinger, permítenos decirte que no tienes nada de qué preocuparte. Los problemas de erección, cuando estamos en algún intercambio de parejas, o bien estamos formando parte de un trío, son más comunes de lo que parece, en especial cuando nos estamos iniciando en el estilo de vida swinger.

Lo más probable es que se traten de pequeños episodios de estrés, que surgen por la “presión de cumplir”. Y tiene sentido: dejar la tranquilidad del hogar, asistir a un lugar en el cual vas a jugar sexualmente con alguien que probablemente no conozcas y, sin que exista mayor conexión que solo la atracción física, te ves obligado a responder.

Ese escenario puede ser muy cuesta arriba de controlar tanto mental como físicamente, en especial cuando los nervios se suman a la fiesta. De hecho, cuando las chicas se ponen nerviosas en un encuentro swinger, pueden tomar un par de copas y se relajan; sin embargo, cuando son los chicos quienes no pueden controlar los nervios, en muchos casos, el alcohol suele ser un factor contraproducente.

En este sentido, chicos, el factor clave es la relajación. Los problemas de disfunción eréctil durante las sesiones swinger suelen ser más un problema mental que físico. La buena noticia, es que existen muchas soluciones para ese “pequeño inconveniente”.

Todos los swinger hemos tenido problemas de erección alguna vez

Si tienes citas para jugar en el estilo de vida swinger con frecuencia, es casi seguro que tendrás un episodio de disfunción eréctil temporal. Muchos hombres, en las primeras de cambio, piensan que la solución ideal para que esto no ocurra es la ingesta de píldoras de rendimiento, pero muchos de ellos lo hacen sin consultar a su médico, con lo cual, abusan de ellas y causan un efecto contrario al deseado.

Dicho esto, veamos cómo evitar los problemas de erección durante nuestras relaciones swinger:

  • Dale una mano a tu propio cuerpo. Lo primero que debes hacer es dejar de sabotearte a ti mismo. Dejar de fumar y beber en exceso puede ser un buen comienzo. De hecho, no estarías fumando ni bebiendo si estuvieras entrenando para un maratón, y el swinging es, básicamente, un maratón de sexo. Comienza a hacer ejercicios cardiovasculares varias veces a la semana. Acumula hasta 30 minutos de cardio unos días a la semana, bebe más agua y come bien. Si deseas que tu cuerpo rinda al máximo de su capacidad física, debes alimentarlo y prepararlo adecuadamente. Asegúrate de dormir lo suficiente. Es una locura esperar que su cuerpo swinger rinda al máximo si no está descansado.
  • Desafíos mentales. La mayoría de los swingers son lo suficientemente inteligentes como para hacer la preparación física básica, por lo que, a menudo, es un problema mental lo que crea una situación de disfunción eréctil. Antes de comenzar a tomar pastillas para los problemas de erección, intenta resolver estos problemas de forma natural. Algunos swingers prefieren participar solo en un intercambio suave. Elimina la alta presión y el estrés de complacer a tus nuevas parejas. Otra medida preventiva es introducirse lentamente en el estilo de vida. Ve a clubes de swingers y observa durante algunas semanas. Progresa lentamente hacia un juego público sin intercambio o intenta solo el soft swinging. A medida que te sientas más cómodo en la atmósfera salvaje del mundo swinger, tu cuerpo se relajará y podrás mostrarle a esa nueva pareja sexy lo bueno que eres entre las sábanas.
  • Consume suplementos naturales. ¿No quieres esperar y practicar la relajación? Todavía hay otro paso que puedes hacer antes de tomar píldoras de rendimiento. Hablamos de suplementos vitamínicos. Sería mejor si hablaras con un médico antes de tomar vitaminas, aunque estén disponibles sin receta. Solo un médico puede asegurarse de que estás lo suficientemente saludable para un maratón de sexo. Tu médico puede, con seguridad, decirte que no tienes un problema cardíaco y que estos suplementos no interactuarán con ningún otro medicamento que estés tomando. Recuerda que todos los cuerpos son diferentes. Algunas personas pueden responder de manera diferente a diferentes suplementos, así que no compres una gran cantidad de nada hasta que compruebes y descubras cuál funciona mejor en ti.
  • Píldoras para la disfunción eréctil. Esta es, sin duda, la última opción. En el mercado existen muchísimas opciones diferentes. Hay pastillas, geles y masticables. Las recetas más comunes son Viagra, Cialis y Levitra, pero poco hablaremos de ellas. Por lo general, tu médico te pedirá que pruebes diferentes para ver qué receta le brinda el mejor rendimiento con la menor dosis posible y, desde luego, menores efectos secundarios. Tu médico comenzará con una dosis baja y aumentará lentamente la dosis que sea apropiada para tu cuerpo. Antes de pensar en cambiar las dosis sin consultar a su médico, tómate un respiro. Hacer trampa e ir con una dosis más alta que la recetada por tu médico es estúpido y, sin duda, muy peligroso.

Piensa en un martillo de metal. El martillo es duro desde su concepción. No hay motivo para envolverlo en capas adicionales de papel de aluminio para hacerlo aún más duro. Aplica esa misma lógica a las pastillas para la disfunción eréctil. Dicho esto, cubrir tu martillo con papel de aluminio es solo un desperdicio de papel de aluminio, con lo cual, tomar demasiadas pastillas para la disfunción eréctil puede llevarte al centro de salud con una erección dolorosa que debe ser tratada médicamente.

Si queremos alargar este ejemplo, tendrías el honor de ser pinchado con una aguja larga justo en tu miembro y, además, tendrás que rezar para que la aguja pueda drenar la sangre lo suficientemente rápido o, de lo contrario, sufrir consecuencias lamentables que te harán retirarte del mundillo sexual antes de tiempo. Se estima que 10.000 hombres terminan en el hospital cada año debido a las pastillas para la disfunción eréctil. Por eso, escucha a tu médico antes de convertirte en uno de esos tipos.

En resumen, cuando te enfrentes a problemas de disfunción eréctil, lo primero que debes hacer es relajarte y entender que no eres el primero, ni serás el último. Casi todos los hombres en el estilo de vida swinger han tenido o tendrán un problema de erección en algún momento.

A las chicas, decirles que no se trata de ellas. Ellas son quienes calientan el momento y todos los chicos querrán estar ahí listos para la acción. Así que, recomendamos que no destaquen cualquier situación de erección eréctil porque solo empeorará las cosas.

Dar un paso atrás y intentar relajarse será la forma más rápida de superar cualquier episodio de disfunción eréctil. Una buena opción, durante esa pausa de relajación, puede ser volver con la pareja habitual, con quien no sentirá ningún tipo de presión de rendimiento. Si todo el mundo sigue la corriente y disfruta del ambiente relajado y sexy, el momento retomará el camino y terminará de la forma esperada.

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