¿El poliamor forma parte del estilo de vida swinger?

¿El poliamor forma parte del estilo de vida swinger?

El estilo de vida swinger es un gran paraguas que cubre una gran variedad de conceptos, en los cuales podemos añadir la palabra poliamor, que aunque tiene sus propias características por tratarse de relaciones cerradas, en teoría, también forma parte de este mundillo.

El poliamor describe una relación cerrada y comprometida entre más de dos personas. Es decir, un trío, un cuarteto o un arreglo continuo en el que todos acuerden no jugar nunca fuera de este arreglo se consideraría poliamor.

Una forma simplificada de explicar la diferencia entre el estilo de vida swinger y el poliamor es que las personas poliamorosas aman a todos los miembros de su grupo, mientras que los swingers solo sienten deseo físico por los compañeros de juegos. Para ser sinceros, hay libros enteros dedicados al poliamor, por lo que estamos seguros que este artículo no explicará mejor este tipo de relación. A todas las personas del poliamor, nos disculpamos de antemano por este curso intensivo extremadamente simplificado.

El poliamor y el swinger son conceptos muy diferentes, aunque parezcan similares. Sí, tanto los swingers como los poliamorosos pueden tener múltiples parejas sexuales. Los swingers solemos jugar con muchas parejas sin tener un compromiso de relación a largo plazo con ellas. Se pueden formar amistades sólidas entre compañeros de juego, pero los swingers no solemos formar un vínculo intenso, emocional y amoroso. Hay que recordar que unas de las razones por las cuales las parejas se unen el estilo de vida swinger es buscar más placer físico y diversión sexual, pero no involucrarse en relaciones de amor o emocionales..

Por otro lado, las personas poliamorosas tienen el amor en el centro de sus relaciones, por lo que un grupo cerrado de personas se dirán abiertamente “te amo” entre sí. Para las personas poliamorosas, la conexión emocional triunfa sobre la conexión física. Pueden estar en poligrupos cerrados o grupos abiertos o en su propia variación. Sin embargo, las personas poliamorosas también pueden ser swingers, y los swingers pueden encontrar amigos que se conviertan en una relación poliamorosa, pero, insistimos, no es lo mismo.

Los swingers pueden ser poliamorosos y viceversa

No es raro que algunas parejas swinger se vuelvan poliamorosas mientras exploran el estilo de vida. Por ejemplo, es posible que conozcas a una gran pareja swinger con la que realmente haces clic. Disfrutas de su compañía y ciertamente disfrutas jugando con ellos. Quieres jugar sin condones, para aumentar el placer de todos. En este escenario, puedes optar por entablar una relación de estilo poliamorosa en la que se comprometen mutuamente a no jugar con nadie más.

Por supuesto, una vez que estás de acuerdo con esto:

  • Serás menos swinger y estarás más involucrado en una situación de poliamor, aunque lógicamente no debemos preocuparnos por las etiquetas para poder divertirnos.
  • El poliamor es una solución para sacrificar la oportunidad de tener muchos compañeros de juegos sexuales, ya que no tienen que perder tiempo buscando nuevos swingers que les gusten y a quienes les gusten, que es una de las etapas más tediosas y frustrantes, en ciertos casos.
  • Los poliamorosos no se preguntan si la noche en el club swinger será un éxito o un fracaso, porque no les sería necesario ir. De hecho, ellos pueden planificar un horario que le funcione perfectamente a los miembros del poliamor y así mantener una relación en la cual todos estén satisfechos.

En el poliamor, además, puedes tener relaciones sexuales sin condones, un aspecto con el cual muchos estarían de acuerdo, ya que disminuye el riesgo de exposición a cualquier enfermedad de transmisión sexual porque te estarías involucrando solo con personas de confianza.

¿Qué otras ventajas tendría el poliamor por encima del swinging? Bueno, que podrías disfrutar de los beneficios que traen consigo los compromisos emocionales.

Lo cierto es que, tanto swingers como las personas poliamorosas disfrutan y se respetan mutuamente, incluso si nuestros objetivos específicos son ligeramente diferentes. Está bien que los swingers disfrutemos del sexo casual, así como está bien que las parejas poliamorosas disfruten de sus miembros en relaciones emocionales.

En definitiva, todos somos parte de este estilo de vida abierto, que respeta a los demás y nos da la libertad de disfrutar como prefiramos.

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